Muchaansiedads veces tienes la sensación de hambre y no paras de comer pero puede ser que el problema venga de la cabeza y no del estómago.  Te mostramos como detectar las diferencias.

  • El hambre aparece progresivamente y va aumentando poco a poco. En caso de ansiedad, no es más que aburrimiento, estrés o búsqueda de recompensa, entre otras de las muchas cosas que te pueden causar esta sensación.
  • El hambre se puede cubrir con cualquier alimento pero, si tú sólo puedes pensar en un alimento en concreto, no es hambre real sino emocional.
  • Cuando el hambre es emocional (ansiedad), la espera para comerte esa delicia se hace casi insoportable.  Por el contrario, a no ser que lleves muchas horas sin comer, el hambre física puede esperar. No nos viene de 5 minutos, y llegado el momento lo haremos con tranquilidad.
  • La comida da placer y quita el estrés. Si cuando empiezas a comer sigues comiendo aunque estés lleno, es un signo inequívoco de que tu hambreno es real. Por  el contrario, si paramos al estar saciados, seguramente estábamos respondiendo a una sensación de hambre física.

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